Últimamente han llegado a mis manos varias revistas con artículos que mencionan las ventajas de la meditación. Tal vez porque la situación ahora lo exige. Los momentos tranquilos, de relajamiento, muchas veces no llegan solos. Debemos buscar a diario la oportunidad de pensar en todo lo bello que se nos escapa por encontrarnos preocupados.
Para nosotros los creyentes, un versículo de la Biblia nos ayuda a empezar uno de esos momentos de meditación.¿Qué tal empezar un momento de meditación recordando lo que dice este versículo?
- Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio. (Filipenses 4:8, NVI)
Y esta es otra lectura que llegó a mis manos:
La pradera de la meditación
Voy a caminar contigo por una hermosa pradera de la meditación en el Cielo. Esta pradera no es como ninguna de las de la Tierra, ya que para cada persona que camina por ella, la pradera cobra vida de una forma particularmente atractiva.
Al principio, parece una pradera verde que se extiende hasta donde llega la vista. La hierba es perfecta, pero no parece tener nada de particular. Aunque es relajante, sé que quieres ver algo más.
Das el primer paso en la pradera, y ves que a tu alrededor empiezan a brotar unas florecillas hermosas que se abren a la luz y sus pétalos tiernos y suaves tiemblan con la brisa. Las mariposas revolotean y bailan sobre las flores. Ahora oyes el relajante susurro de un arroyuelo que corre por la pradera, bailando y saltando por encima de piedras y guijarros. Un poco más lejos, un venado que corre con gracia.
No es más que el comienzo de la escena que cobra vida. Le prestas más atención y ves más. Aunque la pradera rebosa de vida, todo en ella es relajante. Puedes echarte a dormir, caminar por el arroyo, o correr por el campo. Haz lo que te apetezca. Este es tu rinconcito del Cielo para que lo disfrutes ahora mismo.
