6/30/2008

La fe, la esperanza y el amor

Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
1 Corintios 13:13

Leí un artículo en el que se menciona una obra de Zig Ziglar, que en la traducción al español se llamaría Cómo inculcar a nuestros hijos actitudes positivas en un mundo negativo.
En cualquier época, pero muchos pensamos que en la actualidad es aún más necesario y urgente, los adultos --padres, profesores, familiares, etc.-- podemos y debemos inculcar a los niños actitudes positivas.
En el artículo se habla de disciplina, entre otras cosas.
Pero aquí quiero hablar de enseñar a los niños a tener fe, de infundirles esperanza y también de inculcarles la importancia del amor.
Pareciera que no hace falta enseñar todo esto. Pero en un mundo cada vez más material, se nota más la ausencia de esas tres virtudes que aunque provienen de Dios, se transmiten por medio de las personas.

* * *
Publicado en Reflexiones en mayo de 2002 y en la revista Conéctate, en octubre de 2005
Háblame

Háblame de la fe.
Ayúdame a creer
en lo que está fuera de mi alcance.
En Alguien a quien no comprendo del todo
y que, aun así,
me ayuda a tener fe en Él,
y en que Él se ocupará
del presente y el porvenir.

Háblame de la esperanza.
La desesperanza la veo por todos lados.
El pesimismo
está al alcance de cualquiera.

Ayúdame a creer en el mañana,
a entender su sentido
y su finalidad.
Ayúdame a creer en el mañana,
porque tú estarás en él
y Jesús también estará.

Atribuido a Ulrich Schaeffer


* * *
Publicado en Reflexiones, en 2001

En compañía de Dios
Elizabeth Barrett Browning

Las inquietudes que me acosaban
las perdí en los campos ayer,
junto a la mar que reverberaba
a la luz del atardecer,
entre el balido de las ovejas,
las hojas que cantan al viento,
el zumbido de las abejas
y las aves de dulce acento.

Aquellos temores infundados
los esparcí entre las espigas,
sobre el verde de los prados
y el tránsito de las hormigas;
donde los malos pensamientos
mueren, y al calor del sol,
los buenos brotan contentos
en la grata compañía de Dios.


* * *

Publicado en 12 piedras fundamentales, libro del alumno, lección 2b

«YO EN EL SEÑOR HE ESPERADO (CONFIADO)» (salmos 31:6).
John G. Paton estaba traduciendo las Escrituras al idioma del país donde llevaba a cabo su obra misionera. Durante mucho tiempo buscó una palabra equivalente a creer, porque los nativos no tenían una palabra para expresar ese verbo. Cierto día, mientras trabajaba en su traducción, un nativo entró en su cuarto. Estaba muy cansado y se tiró en una silla apoyando los pies en otra. Al rato le comentó que era una sensación muy agradable apoyar todo su peso en las sillas. El Dr. Paton anotó la palabra que el nativo había empleado para decir apoyar todo su peso. Había encontrado la palabra que equivalía a creer.

¿Confías al Señor todo problema que enfrentas? ¿Te apoyas completamente en Él?

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